Existe un clásico refrán que dice: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Yo prefiero adaptarlo a “Dime cómo vistes y te diré quién eres”. Y aunque también otro proverbio famoso asegura que “las apariencias engañan”, considero que en la mayoría de las veces las apariencias dicen la verdad.

Con estos antiguos refranes descubrimos juntos la importancia que tiene vestir correctamente para alcanzar nuestras metas personales y profesionales en la vida. En Hola Martín estarás recibiendo los conocimientos y las herramientas para alcanzar con éxito todos tus sueños. Nuestro objetivo es ayudarles a que toda esa energía, esas ganas de seguir creciendo y mejorarnos para nosotros y nuestras familias, se proyecte correctamente. Cuanto mejor te vistas de acuerdo a tu cuerpo y a tu personalidad, mejor te sentirás y mayor seguridad proyectarás a los demás.

Queramos o no, el vestir es una necesidad básica, igual que el comer o el dormir. Aunque a muchos de nosotros nos encantaría andar desnudos por la calle, es una condición que se le ha impuesto al ser humano, y nos guste o no, tenemos que vivir con ella. A pesar de que es difícil de aceptar, la gente nos juzga por cómo nos vestimos. Sí… tú también lo haces. Piensa un segundo y mira a tu alrededor. Entra en un restaurante o ve al cine. Siempre estamos examinando a la gente y haciéndonos ideas de cómo son de acuerdo a como se visten. Te lo creas o no, ellos también hacen lo mismo contigo todo el tiempo, tanto en el trabajo como en la calle, y tú aspecto externo siempre está enviando un mensaje. Lo mismo nos pasa cuando vamos a una entrevista de trabajo, cuando nos están considerando para una promoción, cuando sales con tu pareja o cuando conoces nuevos amigos. Si te da igual lo que piensen los demás de ti, ¿por qué cuando vas a comprar un auto nuevo escoges uno que está limpio en lugar de otro que está sucio?

La respuesta es muy sencilla: sin el paquete externo no tenemos el interno. Nuestra alma y nuestro cuerpo van unidos de la mano. Sin embargo, todos nosotros le dedicamos muy poquito tiempo a nuestro aspecto externo, sin tomar en cuenta —como dice otro refrán— que “nuestra imagen es el reflejo del alma”. La moda es un lenguaje que expresa quiénes somos y cómo nos sentimos; la ropa dice la verdad de cada uno de nosotros tanto por dentro como por fuera, nuestra personalidad, oficio o estado de ánimo.

Ahora, me gustaría que fueras lo más sincero que puedas contigo mismo. Si el alma es lo más importante que cada uno de nosotros tenemos, ¿crees que le estás dedicando toda la atención y el detalle que se merece? Mírate al espejo cuando termines de vestirte y dime ¿qué es lo que ves? ¿Te gusta la imagen que proyectas? La persona que tienes delante, ¿te da confianza y seguridad? Aprovecha y abre el armario y revisa la ropa que tienes. ¿Qué información recibes acerca de quién eres? Vístete con tu ropa para ir al trabajo y también con la ropa para salir, y dime ¿cómo te sientes?

El vestir y la moda son una parte muy importante del éxito. Con el mismo empeño que tomas tu educación, la dedicación a tu familia y tu paz interior, tienes que darle especial atención al escaparate de tu alma, a tu aspecto externo, para que pueda proyectar toda tu fuerza interior y alcanzar con éxito tus metas. Tu elección en el vestir y tu imagen te darán credibilidad y la seguridad que necesitas para conseguir todo lo que te propongas.

Estoy seguro de que muchos de vosotros estáis leyendo estas frases y pensando que el vestir no es tan fácil como parece, que no todos tenemos el gusto para escoger la ropa, que existen otras prioridades más importantes que lo que uno se pone y que tampoco tienes el dinero necesario para comprar la ropa deseada.

Para contrarrestar precisamente esa forma de pensar — que es más comúnde lo que te imaginas — y para ayudarles a descubrir el sentido del gusto que todos nosotros llevamos dentro, a conocer mejor nuestro tipo de cuerpo y quererlo, a elegir los estilos que realzan nuestros atributos y, finalmente, a escoger lo necesario de la moda para sentirnos felices no sólo por dentro, sino también por fuera. Y esa proyección y esa seguridad, son el secreto para alcanzar tus metas con éxito.

Mis tres reglas básicas son:

  1. No importa tu tipo de cuerpo. Grandes, pequeños, gordos y flacos, todos podemos alcanzar con éxito una imagen positiva, a la moda y acorde con nuestra personalidad. Lo más importante es conocer muy bien nuestro cuerpo, quererlo y respetarlo.
  2. No importa el presupuesto y el dinero que gastes en ropa, siempre y cuando sepas invertir correctamente en tu guardarropa para obtener las mejores prendas y estilos que más te favorezcan. Recuerda que “menos es más” y que la calidad es importante. En esta sección verás no sólo cómo podemos ahorrar mucho dinero, sino también cómo el vestir y una buena proyección nos van a traer mucho dinero, pues conseguiremos mejores salarios, mejores clientes y más abundancia.
  3. Lo que realmente importa es tu actitud. Si te sientes como un millón de dólares, podrás proyectar esa imagen. La actitud nos permitirá descubrirnos a nosotros mismos, poder experimentar y elegir qué imagen queremos proyectar y divertirnos al mismo tiempo.